
Trinidad y Tobago se convertirá en el país más pequeño, por tamaño y población, que ha participado en la fase final de un Mundial de Fútbol al haber conseguido clasificarse para el de Alemania 2006.
La selección de Trinidad y Tobago gano 0-1 un meritorio partido en Manamá ante la selección de Bahrein, contra la que había empatado en casa 1-1 en el partido de ida correspondiente a la repesca eliminatoria para conquistar una plaza en el Mundial de Alemania.
El histórico gol trinitense fue obra del defensa Dennis Lawrence y desató tal clamor popular que el Gobierno se vio obligado a declarar un día festivo. Desde que Jamaica lo consiguió en 1998, ningún otro país del Caribe se había clasificado para la fase final de un Mundial de Fútbol.
Con 1.290.000 habitantes y 5.128 kilómetros cuadrados, este país está formado por dos islas, Trinidad y Tobago, las más al sur de las antillas menores. Su principal fuente de riqueza es el petróleo, su idioma el inglés, y es conocido mundialmente por su carnaval y por ser cuna de la música calypso/soca.
"Esto es como un sueño que se ha hecho realidad. Nosotros siempre tuvimos la esperanza de poder clasificarnos para el gran campeonato y nuestro momento ha llegado", comentó a EFE-Reportajes Kevin Sargeant, un seguidor de la selección trinitense de fútbol, conocida como los "Soca Warriors".
En un mensaje de felicitación, el ministro de Deportes trinitense, Roger Boynes, definió al equipo nacional como una "inspiración" para el país.
"Muy pocos dudaban de que tras empatar 1-1 en casa nuestro equipo viajaría a Bahrein con la singular misión de alcanzar una victoria que nos brindase la oportunidad de participar por primera vez en el más grande campeonato de fútbol", dijo el ministro.
"Vuestra agresividad e inspiración frente a Bahrein demostró que como equipo estabais concentrados y serenamente confiados los unos en los otros, fuera y dentro del campo, especialmente para el reto de ganar fuera de casa", subrayó.
"Todo el país vio sobrecogido como os sacudisteis el empate inicial y cumplisteis con la promesa de gloria para vosotros y para toda la nación", agregó.
Según el ministro, "la manera en que Trinidad y Tobago jugó ese espléndido partido es una evidencia de que tiene un lugar en el fútbol mundial y de que se merece estar entre los mejores en Alemania 2006".
El vicepresidente de la FIFA y presidente de la CONACAF, el trinitense Jack Warner, dijo que el éxito alcanzado por los "Soca Warriors" es algo por lo que él ha estado luchando durante tres décadas.
"Hay pocos momentos que recuerde que me hayan emocionado tanto en mi vida como el momento en que el árbitro sopló el pitido final con el que concluyó el partido en Bahrein", aseguró Warner.
"Ha sido la culminación de todo por lo que hemos luchado durante años, y no solo un acontecimiento que indica lo bueno que somos jugando al fútbol sino, lo que es mucho más importante, en lo que no podemos convertir como nación cuando actuamos unidos, determinados y llenos de fe en nosotros mismos", añadió.
El entrenador de la selección trinitense, el holandés Leo Beenhakker, calificó la clasificación de su equipo como uno de los momentos más importantes de su carrera.
Beenhakker, que ha dirigido la selección nacional de su país, además de equipos como el Real Madrid y el Ajax, se hizo cargo de los "Warriors Soca" a principios de este año en sustitución del trinitense Bertille St Clair, cuando este llevaba tres partidos sin ganar en la fase preliminar al Mundial.
Por su parte, Lawrence, jugador profesional de club gales Wrexham y que marcó el gol de la victoria en Bahrein, atribuyó la misma al esfuerzo de todo el equipo.
El capitán de la selección, Dwight Yorke, considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol de este país, se declaró "orgulloso" de ser trinitense.
"He trabajado muy duro, sé que he sido muy criticado, pero me siento orgulloso de estar aquí y de ser trinitense", declaró este veterano jugador.
Yorke fue miembro de la llamada 'Strike Squad', la selección trinitense que en 1989 vio frustrada su clasificación mundialista para "Italia' 90" por un gol en el último minuto de un partido frente a Estados Unidos.
Este medio campo, que actualmente milita en el Sydney FC de Australia, jugó en el Aston Villa y en el Manchester United.
El más veterano, Russell Latapy, de 37 años, explicó que la clasificación de Trinidad y Tobago le ha proporcionado "un sentimiento que no puedo describir porque esto es lo que he soñado desde que empecé a jugar al fútbol".
"Es algo increíble, porque cuanto más viejo eres mejor deberías entender las cosas, pero, a mis 37 años, soy incapaz de describir con palabras lo que significa para mi poder ir a jugar a un Mundial", explicó.
Con 17 años, Latapy, fue fichado por el club británico Bradford City y nunca regresó a su país, habiendo jugado desde entonces en el portugués Oporto, en los escoceses Hibernian, Glasgow Rangers y Falkirk.
PARTICIPACIONES EN UN MUNDIAL: La selección de Trinidad y Tobago debuta en la fase final de un Mundial.
VESTIMENTA HABITUAL: Camiseta y pantalón rojo. Segundo uniforme: Camiseta blanca y calzón negro.
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