
Una Inglaterra más curtida y experimentada, dirigida por el sueco Sven Goran Eriksson, acude al Mundial de Alemania confiada en sus posibilidades y dispuesta a emular a la plantilla que se proclamó campeona hace cuatro décadas.
El equipo que dirige el técnico nórdico ha logrado concluir la fase previa clasificatoria como líder del grupo seis, por delante de Polonia, aunque Inglaterra, cuna del fútbol, continúa lamentando que el combinado nacional tan sólo atesore un título de valor: el de su Mundial, en 1966.
Mucho ha llovido desde entonces. El próximo verano, en Alemania, habrán pasado ya 40 años desde que hicieran historia y la devota afición inglesa demanda nuevos triunfos.
Los pupilos del escandinavo Eriksson han atravesado una fase previa cómoda, aunque en el camino hasta la próxima prueba en el 2006 han sufrido algún bache inesperado, que les ha reportado críticas, cuestionado las tácticas empleadas por su técnico y dañado, incluso, su credibilidad.
La humillante derrota por 4-1 ante Dinamarca en un choque amistoso fue un doloroso resbalón que costó borrar de la memoria de los seguidores. A este batacazo, le siguió un empate a dos contra la selección austriaca, tras el que ganaron seis encuentros consecutivos. Otra derrota por 1-0 ante la modesta Irlanda del Norte el pasado 7 de septiembre tampoco les hizo ningún favor.
Sin embargo, Eriksson consiguió devolver la calma. Los buenos resultados posteriores ante Austria y Polonia pusieron las cosas en su sitio, Inglaterra se fue recuperando y finalmente se alzó por derecho a lo más alto de grupo, con 8 victorias, un empate y una derrota en diez encuentros disputados.
El amistoso contra Argentina disputado en Ginebra, que Inglaterra venció por 3-2, gracias a la calidad de Wayne Rooney y de Michael Owen (que marcó dos goles), sirvió, sin duda, a los hombres de Eriksson de inyección de confianza y logró que los internacionales ingleses se libraran de sus complejos.
El seleccionador sueco Sven Goran Eriksson suele apostar por el tradicional esquema táctico de 4-4-2, aunque en ocasiones se ha atrevido a experimentar en el campo con alineaciones de 4-3-2-1 o con un 4-3-3.
A Eriksson, el primer extranjero de la historia que desafiando a los escépticos se hizo cargo de la selección de fútbol en este país, en sustitución de Kevin Keegan, se le ha cuestionado como entrenador del equipo nacional y ha encajado duras críticas, aunque continúa siendo una figura respetada a nivel mundial.
Pese a sus detractores, Eriksson cumplió con la principal tarea que se le encomendó cuando asumió las riendas de Inglaterra, la de obtener la clasificación para el pasado Mundial de Corea y Japón, algo que logró, no sin dificultad, y que sirvió para unir a todo el país en torno a su figura y su equipo y su demostrada capacidad de trabajo.
También llevó a sus pupilos a la Eurocopa de Portugal y ahora se plantea un objetivo más ambicioso: sellar su paso por Alemania el próximo verano con el título de campeones.
UNA PLANTILLA JOVEN Y EXPERIMENTADA.
En su plantilla se funden juventud y experiencia. En ella, continúa teniendo un gran peso su capitán, el centrocampista del Real Madrid David Beckham, ex del Manchester United, famoso por sus lanzamientos de falta y jugadas a balón parado, y que continúa siendo una pieza vital en los planteamientos del sueco.
Aunque el papel de Beckham en el combinado también se ha puesto en tela de juicio, Eriksson nunca ha dudado en salir en defensa del internacional.
El jovencísimo y temperamental Wayne Rooney, un prodigio del Manchester United (club al que se incorporó procedente del Everton), despunta en el ataque de la selección inglesa, desde el que combina un innegable talento y una letal eficacia.
Otro de los talismanes de Eriksson es el jugador del Chelsea Frank Lampard, que llegó a optar al Balón de Oro y cuyo puesto habitual en la selección es en el centro del campo, ya que Beckham es un fijo en la banda derecha.
También hay que mencionar al capitán del Liverpool, el centrocampista Steven Gerrard, al incombustible Paul Scholes, del Manchester United o al zaguero de este último equipo, Rio Ferdinand.
PALMARES DE LA SELECCION:.
Mejor actuación: Campeón en el Mundial de Inglaterra en 1966. Semifinalista en Italia en 1990.
PARTICIPACIONES EN MUNDIALES:.
Duodécima participación en un Mundial. Inglaterra ha disputado 50 partidos en fases finales de los Mundiales, ha ganado 22, empatado14 y perdido 14. Ha marcado 68 goles y ha encajado 45.
VESTIMENTA HABITUAL: Uniforme de camiseta blanca, con un escudo que lleva tres leones y un pantalón de color azul oscuro.
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