
La selección de fútbol de Estados Unidos vuelve por quinta vez consecutiva a una Copa del Mundo y su objetivo en Alemania no será otro que superar la gran actuación que tuvo en el de Corea y Japón cuando llegó a los cuartos de final.
El nuevo reto para el fútbol de selección de Estados Unidos es demostrar que lo que sucedió en el anterior mundial no fue producto de la casualidad o la suerte sino que cuentan con uno de los equipos más jóvenes y de mayor experiencia internacional que van a participar en el mundial.
Además tienen también la cuenta pendiente de la derrota por 1-0 que sufrieron ante Alemania en el partido que les impidió llegar a las semifinales en la cita mundialista de 2002.
La selección de Estados Unidos jugará el octavo mundial de su historia, desde que participó en el primero de 1930, en Uruguay, cuando formó parte de los 13 equipos que inauguraron la competición y su delantero Bert Patenaude se convirtió en el tercer máximo goleador y primero que marcó tres en un mundial.
El fútbol en Estados Unidos sigue siendo un deporte menor dentro del profesionalismo, pero la evolución de su selección ha sido progresiva y permanente para convertirla en la más potente que hay dentro del área de la CONCACAF junto con México.
Estados Unidos alcanzó sin ningún problema la clasificación para el Mundial de Alemania al quedar primero del torneo hexagonal de la CONCACAF junto con México, que ha visto como su hegemonía en la región desapareció ante la evolución del fútbol en su país vecino del Norte.
Ambos equipos quedaron empatados con 22 puntos después de ganar siete partidos, empatar uno y perder dos, pero Estados Unidos tuvo mejor diferencia de goles en los partidos que disputaron entre si.
Estados Unidos perdió 1-2 en el Estadio Azteca de México, primera derrota que tuvo en el torneo, pero en Columbus (Ohio) ganó por 2-0. La otra derrota fue ante Costa Rica, que le marcó el mayor número de goles para un partido con un resultado final de 0-3, en San José, mientras que el empate lo consiguió ante Guatemala con un 0-0.
De ahí que el seleccionador Bruce Arena, uno de los grandes artífices de los triunfos de la selección desde que se hizo cargo en octubre de 1998, haya reivindicado que Estados Unidos se merece ser por primera vez en su historia cabeza de serie.
La cada vez mayor presencia de jugadores estadounidenses en las ligas europeas le han dado a su selección una base poderosa que mezcla a la perfección juventud, preparación y experiencia internacional, algo de lo que carece el fútbol de la mayoría de los países de la región, incluido México, que es importador de futbolistas no exportador.
Arena ya ha reconocido que para la cita de Alemania 2006 entre los seleccionadas habrá de 12 a 14 jugadores que militan en el fútbol europeo. Mientras que el resto saldrán de los equipos de la Liga Profesional de Estados Unidos (MLS), que sigue sin dar el salto cualitativo de cara a convertirse en verdadera atracción para los aficionados, pero que va generando nuevo talento de gran ayuda al combinado nacional.
Aunque ya han surgido nuevos valores en el fútbol de Estados Unidos como DaMarcus Beasley, Conor Casey, Santino Quaranta, Clint Dempsey y Steve Cherundolo, de nuevo las grandes figuras dentro del equipo serán los delanteros Landon Donovan y Brian McBride, junto con el centrocampista, de origen argentino, Claudio Reyna y el veterano portero Kasey Keller.
Los cuatros fueron los más destacados en el pasado mundial de Corea/Japón, con Reyna nombrado al Mejor Equipo del Mundial, mientras que Donovan recibió mención honorable y Keller fue clave para llegar a los cuartos.
El éxito del equipo de Estados Unidos es su gran disciplina dentro del terreno de juego, una gran preparación física, capacidad de sacrificio y jugadores que van muy bien de cabeza y pueden marcar goles a cualquier rival.
Los triunfos de la selección en el pasado mundial han generado mayor interés entre los aficionados anglos para ver el de Alemania, que además tendrán un horario mucho más accesible y válido al que les toco vivir con los de Corea/Japón.
PALMARÉS: Copa de Oro (1991, 2002, 2005).
PARTICIPACIONES EN COPAS MUNDIALES: 7 (1930, 1934, 1950, 1990, 1994, 1998, 2002). Su mejor clasificación: 3º en Uruguay'30; cuartos de final Corea/Japón'02. Estados Unidos tiene una marca de 22 partidos disputados, seis triunfos, dos derrotas y 14 empates. Ha marcado 25 goles y ha recibido 45.
VESTIMENTA HABITUAL. El uniforme habitual es camiseta, pantalón y medias blancas, con ribetes combinados del rojo y azul, los tradicionales colores de la bandera de Estados Unidos.
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