El favorito de todos

Brasil, único país que ha disputado las 17 ediciones del Mundial de fútbol y que acumula cinco títulos en su currículo sin par, llega a Alemania como el favorito de todos.

Un problema serio, dicen los agoreros, pues cada vez que el equipo "verde-amarelo" encaró un Mundial con el aviso luminoso, volvió a casa llorando, entre la decepción y el descrédito. Basta verificar los resultados de las selecciones que encararon los mundiales de Brasil'50, Inglaterra'66, España'82, México'86 y Francia'98.

En cambio, afirman los mismos supersticiosos, cada vez que Brasil compareció a la cita con muchas dudas, sin convencer plenamente, sus jugadores fueron recibidos como héroes y la copa en las manos. Sin excepciones ocurrió en las campañas victoriosas de Chile'58, Chile'62, México'70, EEUU'94 y Corea del Sur y Japón 2002.

A diferencia de las eliminatorias del Mundial de 2002, en las que el equipo brasileño probó cuatro técnicos y tuvo que esperar hasta la última de las dieciocho jornadas para clasificarse con el corazón en la boca para la fase final, en las de Alemania 2006 el visado lo selló Brasil con dos jornadas de anticipación y un sólo estratega.

Carlos Alberto Gomes Parreira cumplió con creces el plan de matricularse en Alemania "cuanto antes" y de entrada mantuvo como base a quince de los 23 jugadores que Luiz Felipe Scolari llevó a Asia.

En su andadura hacia ese Mundial la selección brasileña pareció un péndulo. Vanderlei Luxemburgo dirigió ocho partidos, su ayudante Candinho llevó el timón ante Venezuela y Emerson Leao resistió solo tres jornadas.

Luiz Felipe Scolari llevó el "scratch" hasta el puerto como tercer clasificado del continente al cabo de tres derrotas: ante Uruguay en su debut, con Argentina y frente a Bolivia; y con victorias sobre Paraguay, Chile y Venezuela.

Las eliminatorias sudamericanas del Mundial de 2002 dejaron a Brasil la humillación de haber perdido seis partidos por primera vez en su historia. Un total de 129 jugadores fueron convocados. Así resultaba casi imposible pensar que facturaría el quinto título.

El final feliz de la historia ya es conocido. "No queremos repetir esa experiencia. El fútbol brasileño no puede volver a pasar por esas tensiones", declaró Parreira al recordar que la clasificación para EEUU'94, como la del Mundial de 2002, se resolvió en el último partido.

Parreira atribuyó el éxito de sus pupilos al privilegio de que en Brasil todos los jugadores "conocen el éxito, pero quieren más". La cartilla táctica de Scolari que llevó a Brasil a conquistar en 2002 el quinto título mundial con un esquema de tres zagueros, cinco medios y dos arietes, ha quedado archivada en la nueva era Parreira, que pregona el ya clásico 4-4-2.

"El esquema que está más relacionado con los casi cien años de historia del fútbol brasileño es el que establece cuatro defensas, cuatro centrocampistas y dos delanteros", manifestó Carlos Alberto Parreira, que vuelve por tercera vez a la selección después de haber integrado la comisión técnica en el Mundial de 1970 y de ser el conductor en el de EEUU'94.

El 3-5-2 "torna al equipo muy defensivo y desfigura las condiciones técnicas y goleadoras de los jugadores", dijo a EFE Mario Jorge Lobo Zagallo, ex seleccionador "canarinho" en los mundiales de México'70 y Francia'98, que ha vuelto al cargo de ayudante de Parreira, tal y como ocurrió en la campaña de 1994.

Con Scolari como seleccionador brasileño, los zagueros salían unos metros adelante para presionar al rival en marca individual. Si eran superados, saltaba el tercer zaguero para cerrar el paso.

A Parreira no le gusta la marca a presión. A cambio prefiere cerrar los espacios con jugadores atrincherados en el fondo para ejercer con orden una marcación en zona.

Así las cosas, del fútbol explosivo y temerario implantado entre el 12 de junio de 2001 y el 30 de junio de 2002 por el ahora seleccionador de Portugal, Brasil volvió desde 2003 a la cadencia y el racionalismo que seduce a Parreira.

Con el cambio de libreto táctico, uno de los tres defensas centrales de la "vieja selección" ha cedido su plaza a un armador, el astro milanés Kaká, para acompañar desde el medio a Ronaldinho Gaúcho.

Cafú y Roberto Carlos, que hasta el Mundial pasado trabajaron como "aleros" desde la mitad de la cancha, vuelven a su función original de laterales, más próximos a los zagueros.

Dida no tiene discusión como dueño de la portería, que ya fue de Marcos. Lúcio (Bayern Múnich-ALE) y Juan (Bayer Leverkusen-ALE) deben formar la pareja de defensas centrales. Emerson (Juventus-ITA) y Zé Roberto (Bayern Múnich-ALE) son los más seguros cabezas de área.

Kaká (Milán-ITA) y Ronaldinho Gaúcho (Barcelona-ESP) no tienen discusión en la función de surtir de balones a Ronaldo (Real Madrid-ESP) y Adriano (Inter-ITA).

PALMARÉS DE BRASIL:.
Único país que ha conquistado cinco títulos mundiales: Suecia'58, Chile'62, México'70, EEUU'94 y Corea del Sur-Japón 2002.

Campeón de la Copa América en ocho ediciones: 1919, 1922, 1949, 1989, 1993, 1997, 1999 y 2004. Medalla de Plata en los Juegos Olímpicos de 1984 Y 1989

PARTICIPACIONES EN UN MUNDIAL.
Único país que ha disputado todas las 17 ediciones del Mundial. Mejores actuaciones: Único país que ha conquistado cinco títulos: Suecia'58, Chile'62, México'70, EEUU'94 y Corea del Sur-Japón 2002. Además de los cinco títulos mundiales, dos subtítulos mundiales: Brasil'50 y Francia'98, un tercer puesto en Francia 1938 y el cuarto en Alemania 1974. Brasil ha jugado 87 partidos en las fases finales de los Mundiales: ha ganado 60, empatado 14 y perdido 13. Ha marcado 191 goles y encajado 82.

VESTIMENTA HABITUAL: Camiseta amarilla, calzón azul y medias blancas.

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