
Australia vuelve a una Copa del Mundo después de casi 32 años de ausencia, tras sufrir fracasos, amarguras y decepciones por lo tan cerca y tan lejos que estuvo de la máxima justa del fútbol internacional.
Tras el triunfo sobre Uruguay en la última fase eliminatoria para el Mundial de Alemania 2006, las esperanzas de los “Socceroos” se han incrementado enormemente, basándose en el desempeño de varias de sus principales figuras y en la capacidad del entrenador nacional, el holandés Guus Hiddink.
Después de una penosa participación en la última Copa Confederaciones de FIFA, donde los “Socceroos” encajaron diez goles en tres partidos y quedaron eliminados en la primera ronda, la Federación de Fútbol de Australia (FFA) decidió reemplazar al ex entrenador Frank Farina por alguien con mayor experiencia y conocimiento.
Después de una intensa búsqueda durante la cual se mencionaron, entre otros, los nombres del serbio Bora Milutinovic, el argentino Carlos Salvador Bilardo, el francés Gerrard Houllier y el colombiano Francisco Maturana, el presidente de la FFA Frank Lowy y el jefe ejecutivo de la organización John O'Neill se decidieron por Hiddink, con quien ya habían tenido contacto en el 2003.
Los “Sococeroos” habían participado por primera vez en el Mundial de la ex Alemania Occidental en 1974 y, significativamente, vuelven a hacerlo en tierras alemanas.
Durante esos casi 32 años de ausencia, varios entrenadores fueron contratados para lograr la esquiva clasificación. Después del serbio Rale Rasic, primer estratega en guiar a Australia a una Copa del Mundo, los “Socceroos” tuvieron en los ingleses Graham Green y Jimmy Shoulder, el alemán Rudi Gutendorf, el yugoslavo Frank Arok, el escocés Eddie Thomson, y el australiano Frank Farina, a técnicos que no lograron cristalizar el sueño añorado por todos los australianos.
A su vez, con la llegada del holandés Guus Hiddink, cuatro meses atrás, Australia consiguió lo que parecía imposible en tan poco tiempo: volver a un Mundial de fútbol.
Después de la Copa Confederaciones de FIFA, Hiddink encontró un equipo quebrado moralmente y acostumbrado a practicar un sistema táctico rígido y sin variantes impuesto por Farina. Pero en esas 16 semanas de trabajo, Hiddink transformó la rigidez por un fútbol con variantes tácticas y futbolistas que recobraron la confianza perdida.
Con la vuelta a la mejor forma física del atacante Mark Viduka (Middilesbrough, Inglaterra) y de su colega Harry Kewell (Liverpool, Inglaterra), más la aparición de jóvenes futbolistas como los volantes Jason Culina (PSV Eindhoven, Holanda), Vince Grella y Marco Bresciano (Parma, Italia) y otros más experimentados como los defensas Lucas Neill (Blackburn Rovers, Inglaterra), Tony Popovic (Crystal Palace, Inglaterra), y Scott Chipperfield (Basilea, Suiza), el volante Brett Emerton (Blackburn Rovers, Inglaterra) y el delantero John Aloisi (Alavés, España), Australia ha recuperado el potencial que parecía perdido definitivamente.
Y sumado a todos ellos apareció Hiddink, el hombre considerado "mago" y "genio", quien hoy celebra junto a su plantilla una clasificación largamente esperada.
El fracaso de 1997 contra Irán y el de 2001 ante Uruguay, los dos más dolorosos de la historia del fútbol australiano, han quedado atrás y ahora, los “Socceroos” miran con optimismo el Mundial de Alemania.
PALMARÉS:.
La Federación de Fútbol de Australia (FFA) fue fundada en 1961 y se afilió a la FIFA en 1963. En la zona de Oceanía, los “Socceroos” ganaron el evento en tres oportunidades: 1980, 1986 y 2000.
PARTICIPACIÓN EN UN MUNDIAL:.
Australia ha participado en un sólo Mundial, el de la ex Alemania Occidental de 1974, donde quedó eliminada en primera ronda. En aquella ocasión, perdió por 3-0 con Alemania Occidental, 2-0 con Alemania Oriental y empató 0-0 con Chile.
VESTIMENTA:.
La vestimenta de la selección australiana está compuesta por una blusa amarilla con vivos verdes, pantalón verde, y medias amarillas.
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