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Todo o nada para Loeb y Gronholm en el Rally de Japón
jue 25/10 - 11h05

OBIHIRO (AFP) - El francés Sébastien Loeb (Citroen C4) y el finlandés Marcus Gronholm (Ford Focus) disputarán una formidable partida a todo o nada del viernes al domingo en el Rally de Japón, 14ª prueba del Campeonato Mundial WRC que se disputa en la isla de Hokkaido.

Quedan sólo tres rallies para que termine una temporada excepcionalmente intensa y Loeb, ganador en el asfalto de Cataluña y en Córcega, como cabía esperar, tiene aún cuatro puntos menos que Gronholm.

En sus peores pesadillas, el copiloto y cuñado de Gronholm Timo Rautiainen sueña con los dos samurais empatados a puntos en la salida del RAC, a finales de noviembre en Gran Bretaña. Ese el objetivo del francés, que pasa por una victoria en Japón, como el año pasado, y otra en Irlanda.

Lejos de la vieja Europa, la pequeña ciudad norteña de Obihiro sera escenario de otro duelo de titanes, con una dificultad añadida respecto al año pasado: en lugar de agosto el rally se corre en octubre, con las hojas caídas cubriendo las pistas.

Otra dificultad: las especiales en Japón serán muy numerosas, 27, y bastante o muy cortas (la superespecial de Obihiro tiene sólo 1,35 km, que los pilotos recorrerán cinco veces en tres días) y estarán unidas por interminables enlaces a baja velocidad.

"No es un rally fácil", resume Guy Fréquelin, jefe de Citroen Sport. "Nunca es sencillo correr a velocidades muy altas en carreteras estrechas y la adherencia suele ser precaria. Hay muchas curvas escondidas y trampas. Y el tiempo también puede influir si las condiciones son cambiantes", añade.

Todo el mundo se focaliza en el duelo Gronholm-Loeb, pero Japón, siempre repleto de sorpresas, podría permitir subir al podio a alguien como el australiano Chris Atkinson en su Subaru Impreza.

En Japón, Subaru juega en casa ante miles de aficionados entusiastas y, además, Atkinson ha superado esta temporada, en resultados y regularidad, a su compañero de equipo el campeón mundial noruego Petter Solberg.

"Fui cuarto el año pasado y estuve en el podio en 2005, así que eso quiere decir que Japón es un terreno favorable para mí", decía el australiano, cuarto en los dos últimos rallies en tierra de esta temporada, Finlandia y Nueva Zelanda.

"Sienta bien regresar a la tierra, una superficie que nos gusta mucho más que el asfalto. Pero será duro porque las etapas serán largas y las especiales muy exigentes. Aquí no hay margen de error", decía.

Como resume Atkinson, en Japón no tienen cabida los errores y eso sobre todo quiere decir, para Loeb y Gronholm, que salirse de la pista sería prácticamente sinónimo de hacerse el "hara-kiri" en el Mundial.

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