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Sudáfrica-Inglaterra, final con una segunda corona en juego
vie 19/10 - 09h53

PARIS (AFP) - El invicto Sudáfrica desafía al vigente campeón Inglaterra, el sábado (19h00 GMT) en una final inédita del Mundial de rugby, en el Stade de France de Saint Denis, que será revancha del duelo de primera ronda ganado por los Springboks (36-0) y dará al vencedor su segundo título mundial.

Los Springboks, campeones mundiales en 1995, son los únicos que ganaron los seis partidos de la Copa del Mundo-2007 y parten con una leve ventaja en los pronósticos para la final, por la contundencia de su pack, la velocidad de sus tres cuartos y la pegada formidable de Percy Montgomery.

Pero Inglaterra, que salió del pozo tras esa humillante caída en primera fase contra los sudafricanos, cuenta con la experiencia de levantar la Copa Webb Ellis y el buen momento de su apertura Jonny Wilkinson, héroe en la coronación inglesa de hace cuatro años, que hizo resurgir a su XV.

'Wilko', máximo anotador en la historia de los Mundiales (243), se había perdido aquel 36-0 en el Stade de France por lesión.

El XV de la Rosa llega entonado a la final tras superar a Samoa (44-22) y Tonga (37-20) en duelos de vida o muerte de primera fase, dar la gran sorpresa al eliminar a Australia (12-10) en cuartos y romper el sueño francés en semifinales (14-9) con el pie de Wilkinson en los últimos cinco minutos.

Inglaterra, que pretende convertirse en el primer equipo que gana dos títulos consecutivos, apostará por la experiencia para sacar ventajas en un duelo que se anuncia cerrado.

Por ello, su técnico Brian Ashton incluyó en su XV de arranque a varios veteranos de la gesta de 2003, como Jason Robinson, Mike Catt, el capitán Phil Vickery o el propio 'Wilko'.

Su homólogo sudadricano, Jake White, estimó que la experiencia será invaluable para Inglaterra. "Los jugadores ingleses ganaron un Mundial fuera de casa. Tiene muchachos como Dallaglio, Worsley, Robinson, Catt, Vickery y eso es una enorme ventaja", afirmó.

Pero Vickery piensa que los recuerdos del triunfo de hace cuatro años y su enfrentamiento hace un mes con los Springboks contará poco en los 80 minutos del sábado.

"Me gustaría ser capaz de borrar los recuerdos del 36-0, pero lamentablemente no se me van. Pero el sábado es una final de Mundial y lo que suceda, nada tiene que ver con el pasado", dijo Vickery.

Una declaración que conviene, ya que en esta rivalidad centenaria que se inició en 1906, ambos equipos chocaron 29 veces, con 16 triunfos africanos y 12 europeos, un solo empate. Y en Mundiales, 2-1 lideran los Springboks, con un dato llamativo: las dos veces fueron en Saint Denis, lugar de la final.

Sudáfrica también sabe que su pasado reciente vale para llegar motivados.

Ganaron fácil sus cuatro partidos de primera ronda, después sudaron algo para deshacerse de Fiji (37-20) en cuartos y aplastaron a Argentina en semifinales (37-13), apoyando cuatro tries a un equipo que había recibido apenas tres en todo el certamen.

Su pack es un arma mortal, construido alrededor del campeón mundial de 1995 Os du Randt, el capitán John Smit y el pilar CJ van der Linde.

Pero la brecha podría sacarla a partir de su wing supersónico Bryan Habana, quien igualó el récord del mítico Jonah Lomu (ocho tries en un Mundial) y va camino de convertirse en el mejor jugador de la IRB-2007.

Atrás, el veterano fullback Percy Montgomery, máximo anotador de Francia-2007 (93), asegura buen juego de pie y puntos a la mínima penalización del contrario, aunque también las pelotas rápidas del medioscrum Fourie du Preez lastiman usualmente al rival de turno.

"Inglaterra tiene un buen pack de forward, es fuerte y tiene un buen scrum y line-out, por lo que será un buen desafío", analizó el potente Schalk Burger, quien se perdió el duelo de hace un mes contra Inglaterra por suspensión.

El ganador del sábado igualará el récord de dos títulos de Australia.

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