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PHILLIP ISLAND, Australia (AFP) - Casey Stoner (Ducati) dominó el domingo de principio a fin el Gran Premio de Australia de MotoGP, estrenando su corona mundial con una victoria ante su público, mientras el español Jorge Lorenzo (Aprilia) ganó en 250cc y está muy cerca de revalidar su título.
En el circuito de Phillip Island, Stoner celebró de la mejor manera posible el Mundial que matemáticamente se adjudicó a finales de septiembre en la última carrera, el Gran Premio de Japón. Además, se convirtió en el primer australiano que gana en Phillip Island desde Mick Doohan en 1998.
Dani Pedrosa (Honda) había salido en 'pole' pero, en un brillante comienzo, Stoner, que el martes celebrará su 22º cumpleaños, adelantó al piloto español y al italiano Valentino Rossi, cinco veces campeón en categoría reina, que terminó tercero en su Yamaha.
"Después de haber conseguido la 'pole', no es el resultado que queríamos aquí. Hemos tenido un problema con la moto en mi salida del 'warmup' y por eso he salido con mi segunda moto en la carrera", explicaba Pedrosa.
Después de que el campeón mundial de 2006, el estadounidense Nicky Hayden, intentara dar caza a Stoner, el australiano voló seguro hacia la victoria, cruzando la línea de meta 6,7 segundos antes que el italiano Loris Capirossi, segundo en otra Ducati.
Rossi llegó 3,5 segundos después y Pedrosa fue cuarto, a 11,6 segundos del australiano. "Hemos tenido dos poles y no las hemos convertido en buenos resultados, así que esperemos poder cambiar esto en la siguiente carrera en Malasia", decía Pedrosa, que se cayó en Motegi tras salir también primero.
Esta es la novena victoria de Stoner en una temporada que ha dominado completamente y en la que tiene asegurado el título mundial desde hace dos semanas, aunque queden otras dos carreras.
El australiano reconoció que ganar en casa fue la guinda sobre el pastel de una temporada memorable. "Tener ya el campeonato en mis manos ha sido perfecto para mí. Realmente he podido disfrutar de esta carrera", dijo.
"La carrera marchó perfectamente para nosotros. Tuvimos un gran comienzo y logré encabezarla del principio al fin. La moto funcionaba maravillosamente", agregó el campeón.
Por su parte Lorenzo impuso su superioridad en el cuarto de litro y está ya casi seguro de volver a ganar el Mundial, como en 2006: cuando quedan dos pruebas tiene 45 puntos de ventaja respecto al segundo, el italiano Andrea Dovizioso (Honda).
De hecho, al terminar tercero detrás del también español de Aprilia Alvaro Bautista, Dovizioso impidió que Lorenzo se proclamara el domingo matemáticamente campeón del mundo por segunda vez consecutiva.
El italiano tendría que ganar los dos últimos Grandes Premios y esperar que Lorenzo marcara menos de cinco puntos para arrebatarle el título, algo bastante improbable.
Lorenzo, que ya ganó en Phillip Island en 2006, cruzó la meta el domingo casi 20 segundos antes que Bautista, dejando prácticamente sentenciado el Mundial con su apabullante dominio. "Podía haber ido más rápido, pero no quería caerme", declaró el español.
En 125cc, la carrera fue muy reñida, con los nueve primeros clasificados terminando en el mismo segundo y medio. Ganó el checo Lukas Pezek pero el más beneficiado fue el español Héctor Faubel (Aprilia), que al acabar tercero se acerca en la general al líder Héctor Talmacsi (Aprilia).
El húngaro, que fue octavo, tiene 237 puntos, uno más que el español.