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AJACCIO, Francia (AFP) - El francés Sébastien Loeb (Citroen C4), en busca de su tercera victoria consecutiva, lideraba el Rally de Córcega por delante del finlandés Marcus Gronholm (Ford Focus), a 4 segundos 8 décimas, y del español Dani Sordo (Citroen C4), tras una 1ª etapa muy reñida el viernes.
"Es un gran duelo", resumía Loeb, tercero al mediodía, antes de hacer tres mejores tiempos por la tarde (ES4, ES5, ES6). "Hay que darlo todo. He hecho tres tiempos scrach pero me he colocado en cabeza con muy poca ventaja", explicaba.
Principal conclusión de la jornada: Gronholm, a dos meses de retirarse con 39 años, "ha mejorado mucho" en asfalto, según el tricampeón mundial. "Marcus empieza a entender cómo hay que hacerlo. Cuando es en seco, rueda muy deprisa".
El viernes por la mañana, el recorrido estaba seco. Justo antes de la hora del aperitivo, "el futuro jubilado invitó a una ronda de despedida al público corso", como decía una periodista de Radio Corse Frequenza Mora (RCFM): ganó la ES2 y la ES3, disputadas con un calor sofocante.
"Ha sido un buen día", resumía el finlandés. "La tarde no ha sido perfecta, 'Seb' era algo más rápido y sé dónde he perdido tiempo, cometiendo algunos errores en la ES5. El sábado, seguiré presionando. El no puede relajarse", añadió el líder del campeonato WRC.
La mala noticia para Citroen fue que el español Dani Sordo, que a mediodía iba muy bien situado en segunda posición con el otro Citroen C4, codeándose con los dos mandamases, perdió tiempo a la hora de la siesta, al elegir mal los neumáticos, y retrocedió a la tercera plaza, a 18 segundos del líder.
"Esta mañana estábamos en los tiempos de Seb y Marcus. Por la tarde, he rodado a tope, lo he intentado todo, pero no tenía suficiente 'grip'", lamentaba el español, segundo en Cataluña. "Viendo el ritmo de Gronholm, no es fácil meterse en medio", le defendía Loeb.
El otro finlandés de Focus, Mikko Hirvonen, desapareció rápidamente al sufrir un percance en la ES3, con lo que el belga François Duval, en su Xsara, aprovechó para auparse hasta la cuarta posición.
El otro acontecimiento del día fue la anulación de la ES1. "Había mucha gente por todas partes", explicaba Loeb, que pasó a baja velocidad entre Monti Rossu y Pila Canale, como los 74 participantes. "No es fácil controlar a todos esos espectadores. La gente tiene que ser disciplinada".
Según algunas fuentes, fue sobre todo un grupo de espectadores checos bajo los efectos del alcohol a pesar de la hora matinal y muy mal situado lo que preocupaba a la organización. Finalmente se decidió anular la primera especial, una medida disuasiva que permitió salvar el resto de la primera etapa.