




Fundada por Qinshihuang, el primer emperador que logró unificar todos los territorios de China, en el año 215 a.C. durante una de sus rutas orientales, la ciudad de Qinhuangdao, una de las siete ciudades chinas que acogerán pruebas olímpicas el próximo verano, se enorgullece de ser la única urbe china cuyo nombre fue escogido por un emperador.
La leyenda cuenta que Qinshihuang mandó desembarcar a un alquimista con la creencia de que el lugar albergaba a seres inmortales que poseían el elixir de la eterna juventud. Al llegar a tierra, el súbdito marcó el lugar inscribiendo en una piedra el nombre de Qinhuangdao, que significa literalmente "isla del emperador Qin". Con el tiempo, al descender las aguas del mar y dejar al descubierto el fondo poco profundo, esta isla se conectó con el macizo continental hasta formar la actual ciudad.
A los pies de la cordillera montañosa de Yanshan y teniendo hacia el sur el mar de Bohai, la ciudad de Qinhuangdao es también un puerto natural con la característica de que, a pesar de estar en el norte de China, sus aguas no se congelan en el invierno y albergan una gran variedad de peces y mariscos.
Qinhuangdao es una ciudad situada en la provincia septentrional de Hebei, a poco más de 270 kilómetros al noreste de Pekín y que actualmente suma más de 2,8 millones de habitantes.
Asimismo, Qinhuangdao es conocida por la playa de Beidaihe, que cuenta con famosos balnearios y centros de salud a los que acuden más de cuatro millones de turistas cada año y que también han visitado veraneantes tan ilustres como Mao Zedong y Deng Xiaoping.
La playa de Beidaihe tiene más de diez kilómetros de longitud y un área aproximada de 70 kilómetros cuadrados de arena fina. Un centenar de villas de estilo europeo y construidas en el siglo XIX perviven en esta bahía, protegidas por hermosos bosques de pinos y cipreses.
En su recorrido, Beidaihe ofrece numerosos rincones con encanto como la Roca del Tigre (Laohusi), la Roca del Camello (Luotuosi) y la Cueva al Cielo (Tongtiandong), aunque una de las mejores promociones de las belleza de Beidaihe la hizo el propio Mao Zedong con la creación del poema "La ola que limpia la arena de Beidaihe".
La playa también es un reclamo para ornitólogos de todo el mundo, puesto que en primavera la ribera se llena de aves migratorias, que aprovechan el clima agradable y la gran cantidad de alimento para hacer escala en la ciudad en su viaje a tierras norteñas.
Con más de 120 hectáreas protegidas, en el parque, denominado "Nido del Pichón", se pueden observar más de 410 especies de pájaros en los dos períodos de migración, repartidos entre marzo y mayo y entre septiembre y principios de noviembre.
Otro de los grandes atractivos de la ciudad es la Antigua Cabeza de Dragón (Laolongtou), el punto más oriental de la Gran Muralla, que se adentra 23 metros en el mar de Bohai como un dragón bebiendo agua, de allí su nombre. Esta parte de la Gran Muralla fue construida durante el reinado del emperador Wanli en la dinastía Ming (1579) y es considerado el lugar dónde comienza la gigantesca construcción que cruza buena parte de China.
A sólo cinco kilómetros de Laolongtou, se erige "El Primer Paso Bajo El Cielo", la fortaleza defensiva más oriental de la Gran Muralla. Este lugar fue siempre objetivo de los estrategas militares, ya que controlaba las comunicaciones entre el norte y el nordeste de China, una localización estratégica por la que se libraron muchas guerras.
El torreón, un edificio de trece metros de altura y más de veinte de ancho y que cuenta con techos de tejas de doble alero, está edificado sobre una plataforma rectangular que salvaguarda la antigua ciudad de Shan Haiguan, de la que se conservan numerosos edificios de la época imperial.
Otro de los rincones emblemáticos de Shan Haiguan es el templo de Meng Jiangnu.. Según dicta la leyenda, en el tiempo de Qinshihuang, primer emperador de China y fundador de la ciudad, el esposo de Meng Jiangnu fue reclutado para trabajar en la construcción de la Gran Muralla.
Echando de menos a su marido, Meng Jiangnu partió en un largo viaje para verle. Cuando llegó al pie de la Gran Muralla, recibió la noticia de que su esposo había muerto trabajando y que había sido enterrado debajo de la Muralla, lo cual causó un lloro tan prolongado y sentido en la mujer que desmoronó una sección de la pared de la fortaleza. Posteriormente, la triste mujer se ahogó en el mar, y un templo fue construido para conmemorar la historia.
No obstante, Qinhuangdao es también una importante ciudad industrial. Los derivados del petróleo y el gas, el sector eléctrico y el agroalimentario -especialmente, productos del mar- son las principales industrias de la zona, ayudadas en su crecimiento por el enorme puerto de la ciudad -el cuarto de China tras los de Shanghai, Cantón y Tianjin- y con relaciones comerciales con más de 130 países.
Aprovechando el nombramiento de la ciudad como subsede olímpica de los JJ.OO. de Pekín 2008, Qinhuangdao ha modernizado las infraestructuras para adaptarlas a las nuevas necesidades, con la construcción de un Parque Olímpico y de un Estadio Olímpico que albergará partidos de la competición de fútbol junto al mar.
CÓMO LLEGAR.
Qinhuangdao cuenta con un aeropuerto doméstico, renovado expresamente para los JJ.OO., que conecta con las principales ciudades chinas. El trayecto desde Pekín apenas dura 20 minutos. También dispone de diversas líneas de ferrocarril rápidas que unen la ciudad con la capital china en dos horas, así cómo de una terminal portuaria para pasajeros que lleguen con barcos desde los puertos orientales de China, como Dalian o Shanghai, e incluso desde Corea del Sur.
Guillem Martínez Pujol.
EFE REPORTAJES.