El pronóstico climatológico había instalado la advertencia en el curso de la semana; era una certeza el hecho de que el acto final del campeonato bonaerense iba a disputarse bajo el agua. Pero nada hacía presumir que las limitaciones llegarían a forzar la cancelación la función entre Hindú y el CASI. Una situación extraña, porque nunca se suspende por lluvia un partido de rugby. Según la organización, se tomó una decisión preventiva.
Poco antes de las 18 (el kick-off estaba pautado para las 19.40) se expandió la noticia desde la URBA: "Las fuertes precipitaciones provocaron graves problemas en el sistema eléctrico, que impiden que se desarrolle el evento con la debida seguridad hacia el público y todos los participantes", especificó el comunicado difundido por los organizadores. Incluso, las predicciones de tormentas eléctricas agudizaron la preocupación, por eso no hubo acción en el estadio del Club Atlético de San Isidro. Aun siendo uno de los escenarios más grandes del rugby, con capacidad para 14.000 personas, la cancha del CASI no tiene la estructura de un gran estadio de fútbol. Es una realidad de este deporte.
"Desde hace cinco meses estamos trabajando para este acontecimiento, pero surgió este imprevisto que no imaginábamos. El problema se dio con una falla técnica en el sistema de iluminación y, no estaban dadas las garantías de que funcionara todo el tiempo o de que no hubiera ninguna descarga. Creímos que lo mejor era cancelar el programa", detalló Néstor Galán, presidente de la URBA.
Mientras la incógnita ganó espacio, representantes de la organización y de los finalistas intercambiaron opiniones. Los del CASI propusieron jugar el miércoles próximo por la noche, mientras que los de Hindú querían hacerlo el sábado. Las negociaciones llevaron su tiempo, y al no llegar a un acuerdo, se recurrió a un sorteo; entonces, moneda mediante, se impuso el deseo de los sanisidrenses: la finalísima por la Copa Volkswagen se hará el miércoles próximo, a las 20.40 (con transmisión en directo por ESPN+). "Las dos posturas eran entendibles, pero como no llegamos a una coincidencia, debimos definir todo por sorteo", comentó Galán.
El plantel académico estaba en el club cuando se tomó la determinación, y el rechazo resultó el común denominador. Una de las razones de la intranquilidad tenía que ver con la posibilidad de perder a los rugbiers convocados para los Pumas y los Jaguares. Ambos seleccionados viajarán rumbo a Europa el próximo sábado y cada equipo finalista podría haberse quedado sin dos de sus figuras: el CASI, sin Agustín Figuerola y Martín Landajo, mientras que Hindú, sin Santiago Fernández y Belisario Agulla. "No esperaba que pasara algo así. Esto nos complica y los chicos de los seleccionados habrían tenido que viajar un día más tarde. Eso sí, para la próxima vez que haya una final, habrá que prever que puede llover mucho", ironizó Fernando Morel, coach de la Academia . Juan Ignacio Campero también se mostró disgustado: "¡Nunca se suspendió una final! Es un golpe emocional y nos perjudica. Si se hacía el sábado íbamos a estar 15 días sin jugar", dijo el capitán sanisidrense.
La hombres de Hindú no aparecieron por la Catedral, pues fueron informados de la cancelación cuando estaban siguiendo la final de la intermedia en el SIC. Pero para el cónclave se presentó el entrenador Jorge Pulido, que indicó: "Nosotros proponíamos jugar el sábado porque es un día de rugby, pero ganó la elección del CASI y está bien. Lo que sucedió es un imprevisto. Ya está".
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Las entradas se pueden devolver
Las localidades con fecha de ayer tienen validez para el miércoles, pero las personas que deseen devolverlas podrán hacerlo desde pasado mañana, a través de Ticketek.
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"Es un golpe emocional y nos perjudica. Si se hacía el sábado íbamos a estar 15 días sin jugar"
Juan Ignacio Campero (capitán del CASI)
"Como no estaban dadas las garantías, creímos que lo mejor era cancelar el programa"
Néstor Galán (presidente de la URBA)