Buenos Aires, 31 jul (EFE).- Una clara señal del optimismo que
existe en Boca Juniors por la continuidad de Juan Román Riquelme en
sus filas es que la camiseta número 10 ha sido reservada para el
jugador del Villarreal cuya cesión al equipo boquense finalizó el 30
de junio pasado
Boca Juniors recibirá el domingo a Rosario Central en "La
Bombonera", en la jornada inaugural del torneo Apertura 2007, en
momentos en que sus dirigentes gestionan en el más absoluto silencio
su reincorporación a la plantilla
Riquelme no tiene cabida en el Villarreal, en Europa no hay
ofertas por él y el paso del tiempo juega a favor del club
argentino, que lo necesita (como cedido, porque no existe otra
posibilidad económica) para el Apertura, la Copa Sudamericana y el
Mundial de Clubes que se disputará a finales de año
El balón se pondrá en movimiento el domingo en el comienzo de la
temporada 2007-2008 y ningún jugador usará la camiseta número 10
mientras exista la posibilidad de que Román regrese
El lunes pasado, al regresar de Estados Unidos, donde el equipo
jugó cinco partidos amistosos, el entrenador Miguel Russo dijo que
"siempre hay una luz de esperanza de tener a Riquelme por seis meses
más"
Durante el primer semestre del año, el presidente del club,
Mauricio Macri, electo en junio jefe de gobierno de Buenos Aires,
aseguraba que era "imposible" la continuidad del futbolista en el
equipo más allá del 30 de junio
En estos días, los dirigentes que están a cargo del club
coinciden en que "hay que esperar" por Riquelme, la gran figura
boquense en la reciente conquista de la Copa Libertadores. EFE
ee/MLM.