Por Santiago Roccetti
De la Redacción de LA NACION
En San Isidro se podría celebrar hoy un aniversario. La noche del 29 de octubre de 2005, la Academia acabó con la ardorosa sequía de dos décadas sin vueltas olímpicas. "Devolvimos al CASI al lugar que le pertenece", exclamó en la marea de euforia Federico Thomann, héroe en la final ante el SIC (anotó el penal para el triunfo por 18-17), en el estadio del Buenos Aires Cricket & Rugby Club. Cuatro años se cumplen de aquella proeza del conjunto moldeado por el sanguíneo Eliseo Branca y dentro de la cancha comandado por otro apasionado soldado, Matías Casanova. El presente invita a una especie de revival. Porque el Atlético está de vigilia por otra final con un equipo cuya esencia se forjó en la anterior consagración.
De los 15 hombres que el coach Fernando Morel dispuso para medirse pasado mañana con Hindú se repetirán varios de los que levantaron el trofeo la última vez: Campero ?actual capitán?, Sanz, Villagra, Gambarini, Stuart, Fasano y Agustín Figuerola ?ahora como N° 9 y no como fullback?. Pero también están Headen y Pérez Guimil, por ejemplo. Pero más allá de los nombres, "este CASI" tiene algunas similitudes con el que se abrazó a la gloria: el espíritu combativo de los forwards (con el scrum y el juego corto como estandarte) y la implacable defensa son los rasgos más coincidentes.
La virtud con la que se enriqueció, sin duda, tiene relación con la experiencia que sumaron sus jugadores, rubro en el que sobresale el caso de Agustín Figuerola; los progresos individuales son sustanciales y la nueva generación de la versión académica 2009 incluye valores interesantes, como Juan Ignacio Figuerola, Landajo, Corbacho, Pandelo, Salcedo, Brasich, Muslera, Santiago Casanova y Valy.
La comparación de los números entrega interesantes particularidades: el campeón 2005 logró 17 victorias y sufrió 9 caídas, apoyó 80 conquistas y recibió 57. ¿Lo extraño? El pilar Federico Villagra fue el tryman, con ocho anotaciones. En la actual campaña ?con menos compromisos?, la Academia acumula 15 éxitos y 6 derrotas, obtuvo 78 tries y le hicieron 40. El tryman ahora es un wing: Fasano, con 12.
Se puede descubrir que la actual alineación adquirió mayor equilibrio y, desde el punto de vista mental, las recientes demostraciones de madurez (para enmarcar los triunfos ante el SIC y con Alumni en las semifinales) denotan que a su distintivo fervor le adicionaron un alto porcentaje de inteligencia. Esta vez el CASI llega con otro sustento, pues el plantel arrastra una comunión que incluye la muy buena performance en 2008, a pesar de haberse quedado en el camino en las semifinales, justamente ante Hindú (9-18 abajo). Esa ambición de revancha, alimentada por el dolor que dejó la goleada padecida en el Top 14 de este certamen, puede impulsar al conjunto sanisidrense para soñar con poder interrumpir el imperio torcuatense.