Por Peter Rutherford
SEUL (Reuters) - Para las arqueras de Corea del Sur, las medallas de oro son como una herencia de familia que se pasa de una generación de competidoras a la siguiente.
Las mujeres de ese país crearon una de las dinastías olímpicas más importantes ganando cada medalla de oro en la especialidad desde los Juegos de Los Angeles 1984. Ahora son claras favoritas a extender su dominio a un séptimo triunfo consecutivo el mes que viene en Pekín.
Las campeonas olímpicas en Atenas 2004 Park Sung-hyun y Yoon Ok-hee, quienes en mayo se adueñaron del récord mundial de 12 flechas marcando 119 puntos, son dos de las que se espera que luchen por el oro en el evento individual, en tanto en la competencia por equipos, Corea del Sur parece imbatible.
Las deportistas están confiadas sobre sus posibilidades de ganar en Pekín, aunque no se hacen ilusiones acerca de lo que el público de su país espera de ellas. Cualquier cosa menos que un movimiento de brazo será considerado como una falla.
"Si ganamos dos medallas doradas, dirán que era algo esperado. Si no las ganamos, estarán decepcionados. Por eso es que tenemos presión," dijo Yoon, de 23 años, quien participará por primera vez de un evento olímpico en Pekín.
Las mujeres coreanas son dueñas de todos los récords en la disciplina de recurva al aire libre, la que se utiliza en los Juegos, aunque se está volviendo cada vez más complicado mantener ese dominio, señaló la arquera más exitosa del país asiático.
Kim Soo-nyung, quien ganó cuatro medallas de oro olímpicas entre 1988 y 2000, indicó que el equipo actual seguía siendo el mejor del mundo, pero aclaró que las diferencias se están acotando.
"Pienso que nos queda la mitad de la brecha. En los días en que yo competía, solíamos tener una brecha completa de diferencia," declaró Kim a Reuters.
CENTRO DE ENTRENAMIENTO
Kim, quien ganó dos oros en Seúl 1988 cuando tenía apenas 17 años y se retiró en 1992 para luego retornar a la acción en Sidney 2000, opinó que el equipo coreano se había transformado en una víctima de su propio éxito.
"Otros países mejoraron mucho porque hay varios coreanos entrenando a sus equipos nacionales," remarcó la arquera.
El éxito de Corea del Sur parece ser construido sobre la base de una exhaustiva preparación acompañada de técnicas de entrenamiento de última generación y de un ingrediente secreto: el ADN de la arquería.
El Centro Nacional de Entrenamiento ubicado en Taeneung fue decisivo para convertir a Corea del Sur en una potencia del deporte y para producir atletas capaces de poner al país entre los 10 primeros del medallero en Pekín.
Una de las innovaciones para los Juegos venideros fue la remodelación de los campos de práctica de arquería con la intención de recrear el escenario que habrá en Pekín, agregando tribunas y espectadores.
Los entrenadores gritan y saltan en las gradas para acostumbrar lo más posible a los arqueros al público, e incluso ponen música retumbante para interrumpir la concentración de los deportistas.
De todos modos, eso ocurre pocas veces.
DEDOS SENSIBLES
Kim remarcó que el hecho de entrenar para poder ser seleccionada en el equipo nacional de Corea del Sur ya era como ganar una medalla.
"Entrar al equipo es casi como si la clasificación fuese más difícil que ganar una medalla de oro en los Juegos," manifestó la arquera.
"Por eso, cuando una está jugando el evento principal, lo hace con la confianza que implica el saber que una ya pasó por la etapa más complicada," agregó.
De todos modos, entrenar es sólo una parte de la ecuación, y algunas arqueras surcoreanas creen que poseen rasgos psicológicos, mentales y espirituales que las diferencian del resto.
La dueña del récord mundial Yoon dijo que las mujeres de Corea del Sur tenían una gran destreza debido a una inusitada sensibilidad en sus dedos, algo que las volvía expertas en "sentir" más los deportes como la arquería.
La teoría tal vez sirva también para explicar por qué Corea del Sur continúa generando abundancia de golfistas femeninas de primer nivel.
"La sensibilidad en nuestras yemas de los dedos, que desciende de nuestros ancestros, y nuestra fuerza espiritual y voluntad para luchar hasta el final. Esos son nuestros secretos," concluyó Yoon.
(Reporte adicional de Jack Kim, Editado en español por Patricia Avila)