Inicio Fútbol argentino Selección Libertadores Tenis NBA Boxeo F1 Fórmula 1 Más...    Ligas Fantásticas  
  Argentina     México     Colombia     España     Italia     Inglaterra     Mundial 2010     Selección Argentina    
Di Santo y Pacheco, los inmigrantes La Nacion
(lunes 3 de agosto, 3:00 AM)
 

Con apenas una semana de diferencia, los nombres de dos pibes argentinos, relativamente conocidos para el medio local, llamaron la atención del mundo del fútbol. Primero, Franco Di Santo, con la camiseta de Chelsea, le hizo un golazo a América, de México, en Dallas. Y siete días después, Germán Pacheco, con la camiseta de Atlético de Madrid, le hizo un golazo a Arsenal, de Inglaterra, en Londres.

Franco nació el 7 de abril de 1989; a sus 20 años, ya lleva un par madurando en el multimillonario plantel que armó, a golpe de billetera, el ruso Abramovich. Mide casi dos metros y tiene una cara de nene que se contradice con su fiereza para moverse en el área.

Germán nació el 19 de mayo de 1991; a sus 18 años, acaba de pegar el salto al primer equipo del otro club de Madrid, promovido por un estilo de juego que él mismo definió: "Soy media punta, zurdo, tranco largo, potente y rápido".

Los dos, por decisión propia, ya han vestido la camiseta de la selección argentina: cada uno en su momento respondió afirmativamente a esa convocatoria que se ha transformado en una especie de seguro de pertenencia para el fútbol de países exportadores ?en la más complaciente de las definiciones? o pobres ?en la más cruel de las realidades?. Lo cierto es que Di Santo le dijo que no a la selección de Chile, donde jugó en la primera división de Audax Italiano, después de ser rechazado en las inferiores de Godoy Cruz, en su Mendoza natal. Y Pacheco le dijo que no a la selección de España, adonde llegó con sólo 15 años y por razones distintas según quien cuente la historia. Para Vélez, donde jugaba en las inferiores, se escapó haciendo un polémico uso de la patria potestad, cuestión que llegó a ser un litigio en la FIFA; para Pacheco y su familia, escaparon de una Argentina insegura, en busca de un destino mejor después de un violento asalto en su casa de Villa Elisa.

Sea como fuere, los dos son cabales representantes de una nueva generación de futbolistas, de la que tendremos muchas noticias en estos tiempos. Empiezan a cumplir un ciclo de maduración aquellos chicos que llegaron a Europa de la mano de sus padres inmigrantes o que fueron captados por los grandes clubes en centros o giras de reclutamiento por el tercer mundo social y económico, aunque no futbolístico.

"La gran invasión" se tituló un gran informe de el diario El País, de Madrid, publicado en diciembre de 2007. Decía, por ejemplo: "El fútbol de elite está gobernado por los agentes y el mercado. La cantera, también. Todos los grandes clubes tienen en sus equipos inferiores a jugadores brasileños, polacos, nigerianos? «A veces parece que lo que viene de fuera es mejor, quizá por cuestiones económicas»". La última frase era de Santi Denia, por entonces al frente de las divisiones inferiores del... Atlético de Madrid.

darcucci@lanacion.com.ar

 

Enviale esta página a un amigo Enviale esta página a un amigo